Quien vive en la opulencia, suele caer en totalmente lo contrario, y adorar la miseria.
Esto se produce cuando el individuo cansado de obtener todo lo que quiere, busca nuevas sensaciones, y ve bella la miseria al carecer de todo y no poder conseguir lo que se quiere, es como un juego para el que todo le sobraba, y siente hasta placer al estar en contacto con la pobreza.
Es un estado enfermizo, a causa de haber vivido disfrutando de todo, y ese todo no ha podido cubrir necesidades tan básicas, como el afecto, el compañerismo, y cosas que el dinero y la opulencia dejan completamente anulados.
No podemos amar la miseria por que carezcamos de riquezas humanas, hay que encontrar el termino medio, y jamas promocionar la miseria, no tener nada nunca será bueno, aunque en ella aparezca el nicho de bondades humanas.
Es desde un mundo sano donde se encuentran los mejores sentimientos, y no desde la enfermedad.
martes, 20 de noviembre de 2012
lunes, 19 de noviembre de 2012
Maldad
La maldad existe, es algo con lo que se tiene que contar, hay personas que disfrutan haciendo el mal, como el que disfruta haciendo bien. Es tan sencillo como eso.
La maldad, jamás hay que alimentarla, esta crece de forma mostruosa hasta limites insospechados, si no sabemos detectarla, y tratar de estabilizarla. La maldad estabilizada se puede controlar, y conseguir que la persona no disfrute haciendo daño eso es más complicado. Si la persona ha sido educada de forma que el mal era el universo y su verdad, es muy difícil que esta persona llegue a cambiar de actitud. Nadie sabe muy bien hasta que punto esa persona puede ser capaz genéticamente, en conservar esa maldad quizás innata desde el nacimiento. Y es que lo genético y familiar están tan unidos, que luchar contra ello es imposible, pero el mal también se puede moldear, y se puede conseguir que estas fuerzas negativas, tengan alguna utilidad para transformarlas en algo positivo. De forma que si estas personas empiezan a conocer las recompensas por cambio de actitud, cambien simplemente, por recibir recompensas, porque lo bueno nos gusta a todo el mundo.
La maldad existe, lo que no hay que hacer es negarla, pues entonces es cuando la batalla ya está perdida.
La maldad, jamás hay que alimentarla, esta crece de forma mostruosa hasta limites insospechados, si no sabemos detectarla, y tratar de estabilizarla. La maldad estabilizada se puede controlar, y conseguir que la persona no disfrute haciendo daño eso es más complicado. Si la persona ha sido educada de forma que el mal era el universo y su verdad, es muy difícil que esta persona llegue a cambiar de actitud. Nadie sabe muy bien hasta que punto esa persona puede ser capaz genéticamente, en conservar esa maldad quizás innata desde el nacimiento. Y es que lo genético y familiar están tan unidos, que luchar contra ello es imposible, pero el mal también se puede moldear, y se puede conseguir que estas fuerzas negativas, tengan alguna utilidad para transformarlas en algo positivo. De forma que si estas personas empiezan a conocer las recompensas por cambio de actitud, cambien simplemente, por recibir recompensas, porque lo bueno nos gusta a todo el mundo.
La maldad existe, lo que no hay que hacer es negarla, pues entonces es cuando la batalla ya está perdida.
Profesional del T.S
El profesional del trabajo social que tiene miedo a que desaparezca su profesión, no tiene miedo real a eso, sabe que el trabajo social nunca morirá, lo que tiene miedo es a perder el puesto de trabajo cómodo y remunerado que la sociedad le proporciona, es el típico burócrata que no es profesional.
El origen del trabajo social, viene de aquellos que tenían, y daban a los que no tenian para vivir, pues les correspondía por derecho, el poder subsistir, ya que el que daba vivía bien a causa de que los pobres vivían mal o no tenian para vivir.
Un trabajador social pagado por una administración es un mero agente de control social.
Un verdadero Trabajador Social, es el que tiene capital propio y lo cede voluntariamente, para mejorar la sociedad.
No te puedes llamar trabajador social, si, ni tu mismo puedes sobrevivir, sin trabajar.
El trabajador social no puede luchar por el pan de otro, si necesita también alimentarse para poder ayudar. Es el conflicto existencial, donde cae en la misma red, de la que quiere sacar a los demás. No tiene el poder, pues no tiene el capital.
Y si lucha por un capital y unas ideas estamos hablando de política social, hacer politica, convertirse en animal político, que confunde capital, con los derechos humanos.
La complejidad del trabajo social, es enorme, puede ser un movilizador de cambio, pero nunca podrá imponer su existencia como algo a remunerar, no tiene ningún sentido ético, es tratar de vivir de una miseria, que en realidad quieres que exista para que tu puedas comer de ella, pidiendo al capital dinero para que esta se mantenga. Es el horror de los buitres viviendo de la carroña.
El origen del trabajo social, viene de aquellos que tenían, y daban a los que no tenian para vivir, pues les correspondía por derecho, el poder subsistir, ya que el que daba vivía bien a causa de que los pobres vivían mal o no tenian para vivir.
Un trabajador social pagado por una administración es un mero agente de control social.
Un verdadero Trabajador Social, es el que tiene capital propio y lo cede voluntariamente, para mejorar la sociedad.
No te puedes llamar trabajador social, si, ni tu mismo puedes sobrevivir, sin trabajar.
El trabajador social no puede luchar por el pan de otro, si necesita también alimentarse para poder ayudar. Es el conflicto existencial, donde cae en la misma red, de la que quiere sacar a los demás. No tiene el poder, pues no tiene el capital.
Y si lucha por un capital y unas ideas estamos hablando de política social, hacer politica, convertirse en animal político, que confunde capital, con los derechos humanos.
La complejidad del trabajo social, es enorme, puede ser un movilizador de cambio, pero nunca podrá imponer su existencia como algo a remunerar, no tiene ningún sentido ético, es tratar de vivir de una miseria, que en realidad quieres que exista para que tu puedas comer de ella, pidiendo al capital dinero para que esta se mantenga. Es el horror de los buitres viviendo de la carroña.
domingo, 18 de noviembre de 2012
El Ocio sin Glamour
El Ocio sin Glamour no cuesta, es algo que tenemos al alcance de todos. Todos somos unos estupendos animadores, pero necesitamos siempre un líder y un lugar más el tiempo en el que todos coincidamos, para reunir las ganas de hacer cosas, o simplemente divertirnos.
Todo el mundo tiene aficiones:
Hacer manualidades con estaño, con miga de pan.
Bailar
Hacer ejercicio
El teatro hecho por el pueblo, por un colegio, o una asociación.
Coleccionar cosas...
Y todas estas aficiones y más se pueden compartir, lo de verdad importante son las aficiones, es la hora de compartirlas, y promocionarlas.
Toda actividad cultural, nos enriquece, y enriquece todos los que nos rodean.
Es la participación de las personas en la comunidad, lo que promueve estas actividades desde centros culturales, y entes sin animo de lucro.
Este es el ocio cutre que cuesta poco o nada, donde el dinero no manda y mandan las personas. Aqui todos podemos disfrutar del ocio, y participar. Pero no se promociona como el Ocio del Glamour.
El que quiera ocio con Glamour que lo pague, no es mejor uno que otro, simplemente, son dos clases de divertirse y emplear el tiempo.
El Ocio del Glamour
Es: Los Grandes Conciertos
Las Grandes Galas
Los Grandes Teatros
Los Grandes Estadios de Fútbol
Todo donde se reune millones de personas para celebrar a lo grande.
Imágenes vía web.
Todo el mundo tiene aficiones:
Hacer manualidades con estaño, con miga de pan.
Bailar
Hacer ejercicio
El teatro hecho por el pueblo, por un colegio, o una asociación.
Coleccionar cosas...
Y todas estas aficiones y más se pueden compartir, lo de verdad importante son las aficiones, es la hora de compartirlas, y promocionarlas.
Toda actividad cultural, nos enriquece, y enriquece todos los que nos rodean.
Es la participación de las personas en la comunidad, lo que promueve estas actividades desde centros culturales, y entes sin animo de lucro.
Este es el ocio cutre que cuesta poco o nada, donde el dinero no manda y mandan las personas. Aqui todos podemos disfrutar del ocio, y participar. Pero no se promociona como el Ocio del Glamour.
El que quiera ocio con Glamour que lo pague, no es mejor uno que otro, simplemente, son dos clases de divertirse y emplear el tiempo.
El Ocio del Glamour
Es: Los Grandes Conciertos
Las Grandes Galas
Los Grandes Teatros
Los Grandes Estadios de Fútbol
Todo donde se reune millones de personas para celebrar a lo grande.
Imágenes vía web.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Conseguir derechos
El trabajador social, no tiene la labor de conseguir derechos, sino de que se cumplan los derechos que la ley respalda.
Luchar por conseguir derechos es perder el tiempo, y no es la función del trabajador social.
Un buen trabajador social es el que hace cumplir los derechos que la ley ofrece a las personas que viven en un determinado estado social. Y es en base a ese estado social y de derecho, en el marca que puede trabajar, no existe otro, ya que solo en ese se puede sacar el mayor rendimiento en trabajo social, estableciendo relaciones y interacciones que lleven a acuerdos pactados con todos los agentes sociales, que intentaran que se cumpla la ley, y los objetivos marcados según la ley. Son las leyes, los aliados de nuestros programas y proyectos, y todos los demás los negociadores, con lo que tenemos que tratar.
Luchar por conseguir derechos es perder el tiempo, y no es la función del trabajador social.
Un buen trabajador social es el que hace cumplir los derechos que la ley ofrece a las personas que viven en un determinado estado social. Y es en base a ese estado social y de derecho, en el marca que puede trabajar, no existe otro, ya que solo en ese se puede sacar el mayor rendimiento en trabajo social, estableciendo relaciones y interacciones que lleven a acuerdos pactados con todos los agentes sociales, que intentaran que se cumpla la ley, y los objetivos marcados según la ley. Son las leyes, los aliados de nuestros programas y proyectos, y todos los demás los negociadores, con lo que tenemos que tratar.
Se puede desconfiar pero ser respetuoso.
Desconfiar, es lo más normal en las personas que lo pasan muy mal, que les han dado muchas veces la espalda, que les han cerrado un montón de puertas, que les han hecho daño físio y psíquico.
Todas estas personas desconfían, y es una desconfianza casi agresiva. Su dolor es inmenso, y la angustia aún mayor. Pero si ponen la confianza en alguien, esta no les puede defraudar, pues su respuesta ante una decepción puede ser muy peligrosa. Esto es con lo que se enfrentan las Trabajadores Sociales todos los días, ellas no tienen protección ninguna, y sufren la violencias en silencio. Algunas enferman, y otras abandonan. No es fácil luchar contra corriente, son las que dan la cara por la sociedad, para que la convivencia sea posible, pero no se valora.
Pero también sucede en otras profesiones, como médicos, policías... todo aquel que lucha por el bienestar de la sociedad, y son el escudo con el que cuenta la sociedad para evitar el desorden y las injusticias, y gozar de buena salud.
El respeto a las profesiones que luchan por mantener una sociedad sana, merecen un respeto.
Si respetásemos a estos profesionales, los resultados serían más positivos, y realizarían mejor su trabajo.
Nunca muerdas la mano que te quiere ayudar.
Todas estas personas desconfían, y es una desconfianza casi agresiva. Su dolor es inmenso, y la angustia aún mayor. Pero si ponen la confianza en alguien, esta no les puede defraudar, pues su respuesta ante una decepción puede ser muy peligrosa. Esto es con lo que se enfrentan las Trabajadores Sociales todos los días, ellas no tienen protección ninguna, y sufren la violencias en silencio. Algunas enferman, y otras abandonan. No es fácil luchar contra corriente, son las que dan la cara por la sociedad, para que la convivencia sea posible, pero no se valora.
Pero también sucede en otras profesiones, como médicos, policías... todo aquel que lucha por el bienestar de la sociedad, y son el escudo con el que cuenta la sociedad para evitar el desorden y las injusticias, y gozar de buena salud.
El respeto a las profesiones que luchan por mantener una sociedad sana, merecen un respeto.
Si respetásemos a estos profesionales, los resultados serían más positivos, y realizarían mejor su trabajo.
Nunca muerdas la mano que te quiere ayudar.
martes, 13 de noviembre de 2012
Fama
Tener fama, no significa ser importante, pues la fama puede ser buena o mala.
La fama solo significa que te conocen por hechos buenos o malos.
Lo que verdaderamente importa, no es la fama, ya que también va y viene, son pocos los que se mantienen arriba constantemente. Y los que están abajo y tienen fama por todo lo contrario, por sus malas artes, en cambio son donde suelen permanecer más tiempo. Una vez que se tiene la fama de persona de poco de fiar, es muy difícil volver a tener una reputación limpia. Somos así de injustos y crueles, ya que nadie es malo integramente, ni bueno tampoco. Somos buenos o malos en ciertos momentos y lugares de nuestras vidas por distintas circustancias que nos toca vivir.
La fama nunca nos ha de importar, lo más importante, es sentirte siempre importante, y que de todo se puede salir, solo hace falta constancia, y paciencia. Y muchas dosis de amabilidad y cariño.
La fama solo significa que te conocen por hechos buenos o malos.
Lo que verdaderamente importa, no es la fama, ya que también va y viene, son pocos los que se mantienen arriba constantemente. Y los que están abajo y tienen fama por todo lo contrario, por sus malas artes, en cambio son donde suelen permanecer más tiempo. Una vez que se tiene la fama de persona de poco de fiar, es muy difícil volver a tener una reputación limpia. Somos así de injustos y crueles, ya que nadie es malo integramente, ni bueno tampoco. Somos buenos o malos en ciertos momentos y lugares de nuestras vidas por distintas circustancias que nos toca vivir.
La fama nunca nos ha de importar, lo más importante, es sentirte siempre importante, y que de todo se puede salir, solo hace falta constancia, y paciencia. Y muchas dosis de amabilidad y cariño.
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